lunes, 22 de septiembre de 2014

Otoño en el aula


Queridos compañeros/as:

Algunas cositas por si os sirven, de cara sobre todo a los más pequeños, para celebrar la llegada del otoño. (De mni obra Chiquitines)

OTOÑO  

(Dos grupos)

GRUPO 1: Ya viene el viento chiquito / ya viene el viento grandote / ya viene mi amigo Pepito / ya viene mi amigo Pepote.

GRUPO 2: Ya viene la escoba del otoño / ya barre y barre sin cesar /  que es tiempo de dormir /  que es tiempo de soñar.

GRUPO 1: Ya las hojas se despiden / para irse a navegar / lejos de los jardines /  por el aire y por el mar.

TODOS:
¡Ya llega el otoño! / ¡Ya llega la escuela! /  Ya llegan, ¡qué ricos! /  los roscos de mi tía Carmela.

                                                        POEMILLAS

              1                                                                                      2                             
Ya llega la lluvia                                                  Con una gotita de lluvia
ya saco mis botas de goma                                      quise jugar al balón
y saco mi paraguas                                            y llorando con gran pena
¡Bien..! Llega el otoño                                        en mis manos se rompió.
ya llegan las castañas.                                    
                                                       3
                                     ¡Que llueva!¡Que llueva!
                                     ¡que caiga mucha agua!
                                     ¡Que llueva, qué llueva!
                                     ¡Que estrene mi paraguas!

                                                       4               
 .Gotita de lluvia                                                        Gotita de lluvia
gotita cantarina                                                        gotita juguetona
te presto mi pañuelo                                                te presto mi lápiz
te presto mi boína.                                                   te presto mi goma.
                                        Gotita de lluvia
                                        gotita de agua
                                       para que no te mojes
                                       te presto mi paraguas.




sábado, 20 de septiembre de 2014

Estrategias Creativas: Matemáticas


Compra por catálogo
 De siempre, he creído que para un  maestro/a, el ejercicio de su profesión, cuando verdaderamente empieza, es cuando cada día finaliza su trabajo en el  aula. Pensar en la escuela fuera de la escuela, en definitiva. No he podido  jamás soportar el discurso que viene a decir que "una vez  terminada la jornada escolar, punto y final, y si te vi ya no me acuerdo". En la sala de espera de los médicos, en las paradas de semáforos dentro del coche, en las colas de las ventanillas, en largos o cortos trayectos en el autobús, etc, han "nacido" mis mejores ideas para la escuela. La escuela, los alumnos/as, las estrategias, los métodos, las actividades, etc, deben ser casi obsesión para el verdadero maestro/a.
Y, en esta línea,  en la que yo me muevo y tan buenos resultados me ha dado, os presento  esta lúdica y buena estrategia para el cálculo, en general y, como podréis comprobar, para otras muchas y variadas actividades.
A diario, nuestros buzones son auténticos depósitos de propaganda que se nos almacena y que, sin verla, sin considerarla para nada, arrojamos al contenedor más próximo. Y resulta, que una de mis creativas "manías" está basada precisamente en la recogida, estudio y aplicación de cada papel publicitario que cae en mis manos, porque conllevan un montón de sugerencias para trabajar en el aula. Y, entre los muchos papeles de todo tipo, color y mensaje, los catálogos de los hipermercados, para mí, son un material alucinante. Sirven, tanto para aplicar sencillos test, de los que hablaré en su momento, como para globalizar todas las áreas de una forma natural que paso a explicar a continuación:
En primer lugar hay que seleccionar la sección que nos interese. Por ejemplo, alimentos y, dentro de esta sección, la página  que creamos más oportuna para el objetivo trazado.
Una vez dado este primer paso, la fotocopiamos, reduciéndola a tamaño folio. Antes de repartirla, y esto debe ser siempre obligado, tendremos que motivar a los alumnos/as con  unas breves pero ilusionantes palabras de introducción y aclaración. Por ejemplo, sin que vean las hojas fotocopiadas, podemos decirles: Hoy os traigo preparada una sorpresa. Quiero comprobar cómo sois de prácticos y cómo sabríais manejar el dinero, si ya fuerais amos/as de casa. Imaginaos que el sueldo, que no es mucho, os tiene que llegar hasta finales de mes, y comer, hay que comer todos los días. Os voy a repartir una fotocopia de alimentos: unos son muy caros y otros más económicos, pero, claro, hay que comer de todo y, para ello, vais a disponer de  30 Euros diarios, contando con tres miembros en vuestra familia. A ver que tal gastáis. Hacer una relación de alimentos, cantidad que compráis y precio de cada uno de ellos. Pensad que no os podéis salir del presupuesto. Si sois capaces de ahorrar algo y comprad bien, enhorabuena; sois excelentes administradores/as.
 A continuación, se les reparten las fotocopias y se les repite, o se les escribe en la pizarra con letras destacadas Los "datos": Compra para tres personas. Compra para un sólo día. Compra, como máximo, por valor de 35 Euros.
Los resultados pueden ser de los más variopinto: desde quien se lo gasta todo en  jamón, por ejemplo, o en chucherías de su gusto hasta quién compra cien gramos de cada cosa. Por supuesto, la polémica está servida: habrá que ver  quién se ha aproximado más y mejor a una compra equilibrada.
Y desde el punto de vista matemático, que es el que ahora nos ocupa, y dependiendo del nivel, se podrán hacer todo tipo de operaciones y problemas:
 -Precio de cuartos, medios, tres cuartos, etc.
-Cantidad aproximada que se debe consumir en un día de cada alimento y su costo.
-Diferencia de precios entre los mismos productos. Por ejemplo, aceite de oliva, aceite de girasol; pan normal o pan integral; verduras frescas, verduras congeladas, etc.
Una maravilla que abarcaría todo el curso y todas las Áreas  y que, sin duda, sería la mejor forma de conocer, no sólo el entorno próximo y remoto -el mundo entero debe ser considerado entorno-, sino todos los pormenores que le acompañan, así como la problemática que conllevan.


viernes, 19 de septiembre de 2014

martes, 16 de septiembre de 2014

Treinta años



           Alumnos copiando titulares de un periódico. Escuela viva, le llamo yo.

Sí, más o menos unos treinta años de colaboración semanal en este Suplemento que, con tanta dedicación, coordina Carmen Aumente. Y cada año un comienzo y un final de curso, con palabras tal vez repetidas, pero siempre nacidas del convencimientos absoluto de la importancia que nos guía: la educación.
Este curso comenzamos con la precipitada Ley Wert que, al parecer, se aplicará a cursos impares. Es decir, primero, tercero y quinto. Y digo precipitada porque, como sucede siempre, se imponen teorías sin que hayan sido precedidas  del necesario debate previo,  consenso   e información. 
Tras mucho leer he podido concluir algo que dicen apunta a cambios: el Gobierno determinará los contenidos y el horario mínimo de las troncales (Lengua castellana, Matemáticas, Ciencias o Idioma extranjero). Las Comunidades fijarán el currículum de las específicas y sus criterios de evaluación (Educación Física o Música) y las de lengua oficial donde la haya. O sea, las mal llamadas Marías son las que incumben a Comunidades sin tener en cuenta su situación geográfica, por ejemplo, tan determinante. Sinceramente, me santiguo porque me temo que todo quede en una amalgama de contenidos, evaluaciones, papeleos, etcétera, que llevarán a los alumnos a una maratón de talentos en la que a los de la "cola" se les niegan expectativas con la consiguiente desilusión que para alumnos y padres conllevan.
Me viene a la memoria un pensamiento de nuestro Séneca: Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos. Eso es, ¿qué hay en la nueva ley que estimule a los maestros de cara a que lleven a cabo un trabajo ilusionado generador de buenos ejemplos y mejores resultados? No son las leyes las que cambian o mejoran resultados sino la gestión de un profesorado valorado, estimulado, con ganas. 
Cuando un maestro está frente a su grupo de alumnos, no tiene en la mano una legislación, tiene o no tiene  vocación, métodos, estrategias…, lo que equivale a pensar que puede quedar muy lejos de la letra de unos supuestos cambios. De ahí que lo más importante, troncales o “leñales” sea la savia, el magisterio que las alimenta y da espledor.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Empieza el curso


Una escuela de rutinas es una escuela sin futuro


Siempre fue para mí, el comienzo de curso, un gran día, y lo sigue siendo porque el magisterio es como un sacramento: imprime carácter y se es o no se es para siempre.
Así que me traslado a todos y cada uno de aquellos Centros donde ejercí, más que de maestra, de aprendiz y dónde con los brazos abiertos recibía a mis siempre queridos alumnos/as.
Allí estoy y allí seguiré siempre con ganas, más de aprender que de enseñar, con proyectos nuevos, creativos, individuales, ilusionantes… Recuerdo un curso que recibí a mis alumnos/as con un montón de cajas grandes encima de la mesa. Con esas maravillosas caras ilusionadas de los niños, cuando algo les provoca curiosidad, me preguntaron: ¿para qué son estas cajas? ¡Ah! -les contesté-. Ya os lo diré pero será algo muy divertido.
Y aquella primera semana se les notaba el interés, las ganas de saber el destino final de las cajas, pero antes de darle mi versión, les propuse que opinaran para que podían servir.
En fin, una primera semana de relax, conocimiento y convivencia en ambiente distendido, familiar y cercano.
¿El destino de las cajas?  Creo haberlo comentado ya aquí en alguna ocasión: los buzones de la clase. 
Les dije: cada caja la vamos a convertir en un bonito buzón en el que podréis ir depositando escritos que bien hagáis aquí o traigáis de vuestra casa. Uno será el buzón de la poesía; otro, el de los cuentos; otro el de las cartas… Un niño dijo: ¿podemos poner uno para los chistes? Por supuesto –les dije-. Y así, decorados previamente y rotulados quedaron instalados en rincones de la clase. Cada tiempo se abría uno y se leía y corregía en común.
En fin, una estrategia creativa pero insuperable para la lecto-escrritura, socialización, comunicación y un larguísimo etc de objetivos,
Sí, la escuela hay que crearla cada día: una escuela de rutinas es una escuela sin futuro.