miércoles, 2 de abril de 2014

Carta al Señor Gallardón


Diario Córdoba / Opinión
ISABEL Agüera 03/04/2014



                                    Para muestra, un botón
                
Estimado señor: me alegraré que al recibo de esta se encuentre bien. Yo quedo bien, aunque bastante picadilla con su señoría. Permítame que le cuente algo, que no es un chiste, sino realidad pura. En una ocasión, un inspector, al que habían calentado la cabeza con mis métodos creativos, visitó mi aula. Sin más, se dirigió a un chavalillo que, como sucede siempre y como se dice ahora, le faltaba un hervor: a ver, tú mismo, ¿dónde nace el Miño? El chiquillo con menos chicha y menos voz que un mosquito, contestó: en su casa. Echándose las manos a la cabeza, el gran inspector, vuelto hacia mí, exclamó: ¡menos, creatividad, señora Agüera, y más geografía, escritura, lectura! ¿Me permite -le dije- que le pregunte yo a todos? En la pizarra escribí la pregunta. A una los niños contestaron: en Fuente Miña, provincia de Lugo, etc.
¡Bueno, bueno, señor Gallardón! Siempre lo he considerado inteligente y modosito, pero a mí personalmente me ha dado dónde más duele: en la educación. Verá, con respecto al paro y a la corruptos que somos los andaluces, referentes de esta tierra, según sus palabras, solo le digo: el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra, pero, ¿tiene idea de cómo ha cambiado el tema educativo en Andalucía? Algo así como si de la nada, y se lo digo por experiencia, hubiéramos ido creciendo en grandes centros escolares, instalaciones, medios, tecnologías, especializaciones, profesorado, métodos… ¿Sabe quién me ha enseñado a manejar el wasap? Pues, mi nieto de seis años. ¿Y sabe quién me traduce palabras del inglés? Mi nieto de ocho. ¡Y claro que precisan más de todo, faltaría más!, pero a mis maestros, porque los considero míos, con menos sueldo y más horas de trabajo, no se les puede insultar sin conocer -eso parece- nada más que el resultado de unas encuestas que, como las de aquel inspector, hacen que los alumnos confundan el aceite con el vinagre. 
Con una gota de miel se llega más lejos. Ya sabe: más votos, señor Gallardón. ¿Pelillos a la mar? Saludos.




martes, 1 de abril de 2014

Fracaso escolar


DIARIO CÓRDOBA / EDUCACIÓN
2/IV/2014

       
  De igual forma que los niños pueden encontrar en un pequeño detalle un gran misterio, busquemos en la grandeza de la infancia las ocultas, tal vez, posibilidades que todos tenemos y que a los educadores nos pueden pasar desapercibidas. 

De nuevo, los alumnos están, prácticamente, en el umbral de nuevas calificaciones que darán cuenta del resultado de un trimestre de trabajo, y serán muchos los que lo esperen o no, se encontrarán con evaluaciones que los situarán en el bando de los  triunfadores o de los perdedores o fracasados, situaciones que darán como resultado, bien, aplausos, bien, reproches e incluso castigos. 
Es por eso que hoy quiero invitar a padres y maestros  a una breve pero profunda reflexión acerca de las posibles causas por las que tantos alumnos se verán avocados a esta negra providencia de frustración. 
El fracaso escolar es un fenómeno que no responde a una única causa, e incluso puede verse motivado por varias de ellas al mismo tiempo. Cada alumno es un caso particular, y su nivel de rendimiento  puede estar determinado por infinidad de factores, si bien el único que a veces creemos y expresamos es la falta de estudio con lo cual estamos  considerando un único responsable y excluyéndonos de búsqueda de causas que pueden estar latentes en la mente de un niño o adolescente. 
Por experiencia con cientos de alumnos, he creído siempre y he practicado como imprescindible la búsqueda de causas  que de un alumno inteligente, valioso, hagan un permanente fracasado. Siempre he tenido como lema el siguiente pensamiento: tras un alumno que fracasa en los estudios, hay un ser humano fracasado o sin autoestima alguna al que habría que recuperar antes que recuperar conocimientos. 
Y los resultados de esta necesaria investigación sobre posibles causas, han sido de lo más variopintas: falta de motivación, dislexia, déficit de atención con  hiperactividad, problemas de visión, etc. etc. 
La pregunta que nos hacemos es qué hacer. Ante todo, serenidad, atención, ayuda de profesionales y, muy importante, cariño, palabras de estímulo y motivación. Jamás castigos, privaciones y punto, actitudes que solo servirán para acentuar problemas; jamás para resolverlos.



domingo, 30 de marzo de 2014

Ser maestro/a






¡Qué chaparrones de malos "gestores" tiene 
que soportar, a veces, los alumnos/as!


Mucho antes de evaluar a un alumno, el maestro/a debe evaluarse a sí mismo para saber exactamente qué nota merece el alumno 

Un maestro/a debe sustituir la palabra mal por  “puede estar mejor”.

Ante un alumno que no llega a diez, el maestro/a debe “bajar” el diez hasta el alumno.
  
Ser maestro/a es  un tener  siempre la mano extendida para facilitar el caminar de los alumnos/as que la necesiten, evitando así que puedan caer.

Un día vi cómo un pajarillo  alzaba vuelos desde mis pies. Unas lágrimas rodaron por mis mejillas. Era exactamente mi sueño: preparar a mis alumnos para que pudieran izar vuelos hacia horizontes de libertad.

Por lo general, el maestro/a, en aras de horarios, programas, contenidos, etc. obnubila la globalidad de  los alumnos, sometiéndoles, solo, al implacable rasero de  evaluaciones y exámenes, forzándoles, así, a una implacable maratón, cuya meta, por razones variopintas, puede ser inalcanzable para muchos, dejándolos, eso sí, marcados para siempre.

El maestro/a jamás debe dejarse llevar por el posible currículum,  casi siniestro, a veces, de algunos alumnos,  sino que buceando   en sus profundidades debe encontrar al ser humano que late perdido sin encontrar camino hacia la superficie.

Para un maestro/a tan valioso debe ser el alumno que tan solo sabe cortar  bien un papel como el que mejor estudie, memorice, etc. porque los talentos y habilidades son múltiples y en descubrirlas, valorarlas y encauzarlas reside el éxito o el fracaso.

Un maestro/a debe dilatarse, pero jamás derretirse.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Creatividad con mis nietos7as


Convencida de que os gustará, os  pongo el enlace al blog que dedico a mis nietos/as. Feliz primavera, amigos y compañeros.



Explico qué es creatividad a mi nieta

jueves, 20 de marzo de 2014

Primavera creativa

Trabajitos de  mis alumnos.



DIBUJO UNA FLOR
- Con la silueta de mi mano-
- Con la silueta de unas tijeras.
- Con matasellos.
- Etc. Etc.

HAGO UNA POESÍA
Ya viene la primavera
con alas de mariposa
con besos de enamorados
con azahares y  rosas...

Primavera verde
primavera blanca
primavera luz y alegría
te espero en el altar
con mi novia Rosalía.

Ya viene la primavera
con sol largo y revoltoso
con jardines y paseos
¡Ay qué tiempo tan gracioso!

ASÍ VEO LA PRIMAVERA

Nidos, pajaritos, flores

¡Qué linda la primavera!

¡Cuántos bonitos colores!

miércoles, 19 de marzo de 2014

Mentir a los niños


DIARIO CÓDOBA / EDUCACIÓN
MENTIR A LOS NIÑOS
19/03/2014


Una pequeña me contaba: ¡Pues no dice mi madre que cuando digo mentiras me sale una mancha roja en la frente! ¿Y tú te lo crees? --le pregunté--. ¡Claro que sí! --exclamó-- ¿No ves que a ella también le sale cuando me dice eso? 
Desconcertada por tan sabia y pícara respuesta, me dije: las mentiras que decimos a los niños serán las mayores verdades que recuerden en sus vidas. Y no, no se trata de un chiste. Fue algo que sucedió en una de mis aulas y que hoy traigo a esta columna para referirme a las muchas mentiras, que con la mejor intención, contamos a hijos y alumnos y cuyas secuelas permanecen toda la vida como por propia experiencia sé ya que fueron muchas las mentiras que me contaron en mi infancia. 
Y a propósito del tema, y como ilustración más, lo que me contaba un pequeño de seis años con los ojillos enrojecidos por las lágrima: mi abuelo se ha muerto y dice mi madre que está dormido, pero yo lo que sé es que se lo han llevado metido en una caja y si está dormido, mejor que lo dejen en su cama y en su cuarto. 
Enseñar a nuestros hijos o alumnos a no mentir, fingiendo otra cosa, es una de nuestras primeras obligaciones, pero claro, si nos sorprenden a los mayores mintiendo o fingiendo, jamás lograremos que ellos sean siempre portadores de verdades y hay que estar muy atentos porque en estos tiempos y en esta sociedad los medios de comunicación, más o menos dirigidos, mienten con gran habilidad y si a los mayores nos cuesta distinguir el trigo de la paja, los pequeños, si bien hoy día más avispados, yo creo que ni tan siquiera les pasa por la cabeza el chanchullo, el montaje, etc. Lo ha dicho la tele y punto. 
Es cierto que, a veces, cuesta o no sabemos cómo decirles la verdad, pero como dice el refrán: mas vale ponerse un día rojos que pasarnos la vida colorados por haber mentido delante de ellos o, sencillamente, a ellos.


miércoles, 12 de marzo de 2014

Hablo con mi nieta de racismo


El sol, mis queridos nietos, sale para todos sin mirar el color de su piel 

Bueno, mis queridos nietos/as, lo que hablé con Isabel María hace unos días quiero que lo leáis todos y  os detengáis unos minutos a pesar. ¿Vale? Ya sé, mi querido Gonzalo, que allí, en Escocia dónde ahora estás, compartes muchas cosas con japoneses y cuentas que te va de maravilla con ellos.  De eso es lo que quiero hablaros.

-(Isabel María): Abuela, ¡vaya rollo el de los emigrantes! Ahora quiere el maestro que hagamos un trabajo sobre interculturalidad y multiculturalidad. Dice que investiguemos, pero, ¡si parece un trabalenguas!   ¡Qué palabras!
- Y quieres que te lo explique, ¿no?
-¡Pues claro! Yo lo he buscado en Internet pero dice  cosas muy raras.
-Te lo voy a explicar pero tú tienes que trabajarlo. ¿Vale?

-Vamos a ver. Lo primero que tienes que saber y entender es que significan las dos palabras. Y es sencillo. multiculturalidad, si te das cuenta, son dos palabras unidas en una: multi que significa mucho, multitud y  culturalidad que se refiere a cultura. Así el término multi-culturalidad se refiere al hecho de que personas pertenecientes a distintas culturas, musulmanes, chinos, japoneses, rumanos, etc. vivan juntos en la misma sociedad –pueblo, ciudad o país-, pero sin que haya entre ellos comunicación alguna. ¿Lo entiendes? Por ejemplo: En tu clase puede haber niños o niñas rumanos, gitanos, españoles, etc. pero  no sois amigos ni os comunicáis o como decís vosotros: cada uno va a su bola. Bueno, pues eso es la multiculturalidad: conjunto de culturas.
Ahora vamos a la siguiente palabra: interculturalidad. También son dos palabras unidas; inter que significa entre, y otra vez, culturalidad  que ya sabes qué significa: cultura.
¡Ea pues si las unes el resultado será el término inter-culturalidad que se distingue de la anterior porque sí hay comunicación entre todos, sean de dónde sean y lo más importante, no solo se relacionan, son amigos,  sino que unos y otros aprenden cosas nuevas,  cosas de su culturas, idiomas, costumbres, etc. Es como un intercambio cultural  de  todos. Por ejemplo, si en tu clase  hay niños rumanos, te pueden enseñar cómo son las costumbres de su tierra, cómo viven, por ejemplo, la Navidad, y tú les puedes explicar cómo la vivimos aquí, etc. ¿Lo entiendes, bien?
-Ahora sí, abuela. Multi-culturalidad que hay muchas culturas pero que cada una va  lo suyo y no son amigos  ni se hablan, ni nada de nada, y la otra palabras que sí se hablan y se cuentan cosas de sus países, ¿no? Pero  qué es mejor de las dos cosas, porque  a mí no me gustan mucho los niños de otros países. ¡Son más raros! ¡Hasta una negrita hay en mi  clase!
-Bueno, yo creo que también ellos nos ven a nosotros raros, pero ellos y nosotros tenemos que entender que el mundo es de todos y eso quiere decir globalizado y que lo mejor es que hagamos lo posible por entendernos, comunicarnos, ayudarnos… En mucho, todos somos iguales; reímos, lloramos, sentimos dolor, tristeza, sufrimos enfermedades, etc. Eso es lo más importante y no el país de dónde vengan que no es más que una parte de nuestro mundo, del de todos.
Y voy a terminar porque el resto lo tendrás que  escribir tú, pero dime una cosa: Si tú fueras un día a la China, por ejemplo, ¿cómo te gustaría que te trataran? ¿Tal vez, si estabas enferma que nadie  te atendiera porque eres de otro país? ¿Si tuvieras que ir al colegio que los niños no quisieran ser tus amigos?  Piensa, piensa…
Y además de pensar, leed todos lo que cuenta el primo Gonzalo, que como sabéis  está en Escocia: Vive con japoneses, sale con ellos, come con ellos y hasta está aprendiendo a usar palillos en vez de tenedor. ¿Veis? Eso es ínter.-culturalidad y eso es lo que deberíamos  vivir todos.