domingo, 17 de mayo de 2015

Estrategias para enseñar ortografía

Queridos compañeros y amigos: El tema del Leguaje  ha sido mi gran caballo de batalla  durante toda mi vida  de profesión presencial en las aulas, y sigo, desde dónde y cómo puedo promoviendo estrategias creativas a todos los niveles. Por eso, desde este aula, hoy, de mi ordenador, lo voy a intentar una vez más. Espero sirva de algo y, si no es así, mientras viva, lo seguiré intentando.

EMPEZAMOS
Para mí que los muchos tratados sobre ortografía que circulan por nuestras aulas, para poco o nada sirven, por muy actualizados  y prácticos que los encontremos. El tema de las faltas de ortografía habría que enfocarlo, desde mi punto de vista, como de una reflexión que hay que promover constantemente en los alumnos/as tan pocos dados a  considerar como valor la calidad ortográfica de sus escritos.
Por otra parte, los dictados, fichas, etc, crean de antemano una especie de situación, ante la cual los alumnos/as se predisponen en el sentido de una especie de conciencia ortográfica bien distinta, en resultados, a la que suelen presentar en otros niveles de escritura, sobre todo en las redacciones libres.
Y, casi impotentes, asistimos al diario corregir de ese intrincado laberinto de faltas que no logramos erradicar, aún en el caso de haber escrito cientos de veces determinadas palabras de uso cotidiano.
¿Qué es lo que sucede? ¿Por qué esa reiterada manía de escribir mal, palabras que han sido objeto de actividades y correcciones múltiples? Yo creo que las palabras objeto de más repetitivas faltas de ortografía, hay que detectarlas primero, trabajarlas, después, con estrategias que les hagan caer en la cuenta de ellas, porque, por lo general, no las tienen interiorizadas, visualizadas, recordadas, etc.
De ahí mis estrategias creativas que cito algunas a continuación pero que bien explicitadas se pueden encontrar en mi obra de Ediciones Narcea, “Buenas ideas para un Curriculum Creativo”.

1º.  DETECTAR PALABRAS
       ESTRATEGIAS
 A)  Para detectar las palabras que más se repiten se les pide que escriban un cuento o una sencilla redacción pero que las palabras que le parezcan dudosas en cuanto a ortografía, las escriban en negrita o en rojo y que por supuesto no se las vais a tomar en cuenta a la hora de evaluarlos. Por ejemplo, si un alumno duda de  poner  uve o be en la palabra iba, que la escriban como mejor crean pero en rojo o negrita.

B)   Que dejen un margen a la  derecha de la hoja del cuaderno y allí vayan escribiendo las palabras dudosas.
Hay otras muchas estrategias pero con estas dos, podemos empezar a trabajar.
· Escribir en la pizarra y en una columna, las palabras detectadas. Por ejemplo, ihizo, bebe, etc. En otra columna, las palabras  corregidas.
·  Con las palabras corregidas, proponerles que vayan haciendo en  su cuaderno un vocabulario que podrán consultar en caso de dudas.
· Proponerles un texto en el que falten algunas de estas palabras de cara a que lo completen. Por ejemplo: La niña ………  de paseo y le dio mucha sed, pero no encontraba dónde ….. etc.
· En grandes paneles escribid estas palabras y todas las que se vayan detectando y colocadlos en lugares visibles del aula. Así las estarán viendo el tiempo preciso hasta que las tengan interiorizadas.
· De vez en cuando se les puede hacer un dictado a ciegas, es decir sin que tengan que mirar  el vocabulario para comprobar cuántas palabras han memorizado ya como bien escritas.
· Dictado de  mimos. ¿Qué como es eso? Por ejemplo, los alumnos suelen  decir “estijeras”, pues  con los dedos se les indica  el movimiento de las tijeras y ellos escribirán la palabra; se puede simular que se bebe y ellos  tendrán que ecribir beber, etc.
· Grabación de palabras para ser escuchadas.
· Hacer trabalenguas. Por ejemplo, los alumnos suelen decir  “rutulador” por rotulador. Una buena forma de hacerles escribir y repetir la palabra sería: El rotulador está enrotulado / quién lo desenrotulará / el ldesenrotulador que lo desenrotule / un buen desenrotulador será.
· Con alguna de estas palabras crear personajes, Por ejemplo y siguiendo con la palabra rotulador.


· Una vez creado el personaje, se les puede proponer que  hagan una sencilla poesía. Por ejemplo: 
Tengo una caja de rotuladores,
Verde, amarillo, rojo
Y de muchos colores.
En definitiva, no se trata de “pescar faltas para evaluar” sino de enseñar de forma variada y creativa este gran valor que es la ortografía.

No dejéis de trabajar la ortografía. Dice mucho de la persona que escribe correctamente y, en estos tiempos, a pesar de las modas que tan permisivas son para todo, la ortografía sigue siendo un gran valor.

SEGUIREMOS



viernes, 15 de mayo de 2015

Día Internacional de la Familia

Queridos amigos: no podemos dejar pasar este día sin reflexionar acerca del gran valor que sigue siendo la familia, valor que parece estar pasado de moda pero que, no obstante, sigue siendo el pilar en el que los hijos hallen siempre  tierra firma donde pisar sin miedo a los avatares de la vida.
Por eso, dedico hoy  Día Internacional de la Familia, unas frases de mi obra Reflexiones pedagógicas.

             
Dibujo de una alumna

Ser padres es algo más que “sembrar” un hijo y dejadlo crecer a merced de una despiadada intemperie. Un hijo es obra maestra a la que lo padres deben dedicar atención, tiempo, amor, mucho amor, traducido en educación, comprensión, comunicación.., porque el olvido, la indiferencia… son  plantas que florecen a orillas de las “tumbas”. Por eso, ni un día sin nuestra mejor pincelada, sin nuestra mejor y mayor dedicación porque, de lo contrario, para hacernos justicia, se tornarán en nuestros mayor castigo.

Los hijos, para ser felices, para tenerlos contentos no precisan tanto de juguetes y artilugios sofisticados como de  compartir con los padres un simple juego con un simple globo, por ejemplo.

Los maestros ayudan, pero el cálido rescoldo que debe permanecer como antorcha de luz permeen, se enciende o se apaga para siempre en la familia, en el aula maravillosa del hogar.

No está pasada de moda la familia, lo estamos nosotros cuando, o bien la queremos sacar de la nada o cuando nos empeñamos en resucitar  el concepto ancestral que de familia subyace en lo más recóndito de nuestras conciencias. La familia ya no es lo que era, pero sigue siendo familia.

Los hijos, hoy, pueden resultar caros, pero sobre todo más molestos que ayer porque el hedonismo se ha colado en nuestras vidas hasta extremos tales que “nube” arriba, “nube” abajo nos molesta.

Los niños en general para sentir que son alguien precisan testigos,  y los padres deberían serlo y estar a la mano pata favorecer sus exigencias y necesidades psico-evolutivas.









miércoles, 6 de mayo de 2015

Tiempo para lo hijos

En mi obra, 'Buenas ideas para educar a los hijos', expongo, de forma sencilla y práctica, infinidad de ideas para una convivencia feliz y constructiva con los hijos, nada más conveniente y necesario en estos tiempos en los que de sol a sol, se trabaja o busca trabajo, se vive en un alocado estrés de competencias. 
"El mejor legado -Battista- de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada día". ¡Qué hermosa frase ésta con la que coincido totalmente! ¡Y cómo recuerdo las tardes en las que mi padre, tras terminar su trabajo, nos dedicaba tiempo en sana y relajada convivencia para compartir enseñanzas, historias, educación, en definitiva!
Poco tiempo o ninguno es el que se le dedica, hoy, en exclusiva a los hijos, dado que, por una parte, delegamos -absurdo engaño- por completo en los profesores de turno, y por otra, el apretado horario que llevamos y que nos impide ocuparnos directamente de todo lo concerniente a su educación. Como mínimo, los fines de semana, las vacaciones, fiestas, etc. disponemos de horas para proyectar con ellos actividades que de seguro marcarán huellas en su vida y para siempre. "El espléndido calor que reinó sobre mi infancia -Camus- me ha privado de todo resentimiento".
Queridos padres: programar paseos, lecturas, excursiones, secciones fotográficas, hablar, pero sobre todo promover temas y escuchar, sonsacar opiniones, ir al cine, ver la tele, etc. siempre bajo vuestra atenta mirada, siempre bajo vuestro mismo paraguas, siempre con la mirada puesta en el mismo cielo, pero, eso sí, con diferentes ojos porque en los nuestros puede haber desencanto pero en los de nuestros hijos tan sólo hay ilusiones por estrenar. 
Colaboremos a que cada comienzo sea una fiesta de futuro, libre de nuestros conflictos con el pasado, de pesimismos y repleto de vivencias que les ayuden a crecer en un clima donde sea posible la esperanza.




miércoles, 29 de abril de 2015

La aventura de ser maestra 5


El pasado mes de agosto, mi feliz reencuentro con alumnas y amigos


Buenos días, amigos/as: Sigo con mis recuerdos de aquel querido pueblo, hoy, Fuente Carreteros

A finales de septiembre comenzaron las típicas tormentas en aquellos años. ¡Cómo recuerdo una noche, en la casa de don José y tras terminar el rosario en la iglesia! Se fue la luz, y la plaza era una techumbre de culebrillas que se traducían en grandes truenos. Del bar del “Mosca”, salían corriendo los cuatro hombres que por allí quedaban. Las casas se iban cerrando. Se levantó tanto viento que las campanas se removían imprimiendo a la noche una nota de terror. Doña Carmen -madre de don José que pasaba temporadas allí- rezaba el trisagio a la luz de una mariposa de aceite, y don José salía y entraba, preocupado por aquella gran tormenta que en unos minutos se tornó tal granizada que se oía golpear tejados y cristales. 
De pronto se abrió la puerta y apareció Juanele, un hombre-niño, dada su discapacidad psíquica, chorreando y con la camisa por la cabeza. 
Apenas hablaba pero sus constantes servicios lo hacían querido y respetado por todos. Doña Carmen al verlo, exclamó: ¿pero dónde vas con la noche que hace? ¡Pasa, pasa y siéntate! ¿Te sucede algo? ¿Buscabas a alguien? Y aquel hombre niño, alto delgado, de ojos inexpresivos y de grandes silencios, balbuceo de mala forma. como era habitual en su pobre vocabulario: busco a la maestra. No está en lo de Carmelita. Es mu apañá.

¡Cómo puedo olvidarme de Fuente Carreteros! Creo que nunca, en la vida, nadie me ha buscado con más cariño e interés que aquel hombre de gran corazón y mente chiquita. 
La tormenta pasó, y la plaza, de nuevo, escenario de mayores y pequeños, eclosión de cometarios y miedos reprimidos. Don José y un municipal desacataban la alcantarillo única de la plaza. Los niños saltaban charcos y hacían bancos de papel. El cielo se fue despejando. 
La aldea, una gran laguna. El olor a tierra mojada se expandía como preludio del otoño que llamaba a las puertas, y yo creo que lloraba por dentro: era la emoción de tantos y grandes momentos de vivencias compartidas, y era Jaunele, y era la tormenta que para siempre recordaré cada vez que por el cielo asome una nube, y era mi vida un puñado de inquietudes, deseos e interrogantes.
Rodeada de tantos y buenos amigos, aquel pasado día de agosto, con la plaza convertida en mágico escenario, me impactó como nunca hubiera imaginado.