jueves, 9 de noviembre de 2017

Vacaciones Creativas



Hoy voy a referirme a una noticia que me llegó estos días pasados, pero, por motivos personales muy dolorosos, no podía ni era momento para compartirla con vosotros,

Se trata de mi nueva obra que acaba de salir a la luz, publicada por NARCEA SA. DE EDICIONES, una gran editorial especializada en temas pedagógicos de total actualidad y de gran utilidad para maestros y padres. 

Mi nueva obra, titulada VACACIONES CREATIVAS, hace el undécimo título de mis obras publicadas en dicha editorial con gran difusión en España y países sudamericanos. 
Esta obra viene a ser una guía práctica para compartir con hijos, nietos y maestros actividades de lecto-escritura, de forma lúdica, creativa y divertida. Es muy frecuente que los niños en vacaciones lleven una gran mochila de tareas que, prácticamente se reducen a leer y escribir, determinados textos y numerosos copiados y redacciones. Pero los niños en vacaciones, sobre todo, detectan todo lo que les huele a libros de texto, escuela, etc. De ahí que le ayudemos a perfeccionar el lenguaje en general con estrategias que nada tengan que ver con las rutinas escolares.
La obra consta, en primer lugar, de una exhaustiva introducción, acerca, no solo de justificarla, sino de dar también pistas generales que conciencien al lector de la necesidad de llevarlas a la práctica como la mejor forma de motivar y colaborar con los pequeños en la perfección de estas competencias transcendentales. 
La segunda parte es una extensa y creativa propuesta de estrategias, juegos, etc. para lograr tales objetivos. Un ejemplo, resumido de una de ellas: 
SOBRES SORPRESAS. Consiste en repartirles sobres normales y proponerles que se sorprendan unos a otros con chistes, cartas, poesías, recortes de prensa, titulares, palabras, frases en inglés, francés, dibujos, etc. etc. Una vez intercambiados, los irán leyendo en voz alta y puntuando de forma que al final se concluya cuál ha sido el sobre más original, el que más le ha gustado, el más sorpresivo.
Así, y sin darse cuentan, leen, escriben, se fijan y se divierten. 
Aquí tenéis la portada de mi nueva obra y me imagino que en las librerías, ya, el libro.
Que tengáis todos un buen día y mil gracias por vuestros comentarios de ayer tan elocuentes y cariñosos.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Educar para valorar el arte

Muchas veces he sido tutora de alumnos que, llegado a determinado nivel, abandonaban las aulas. Casi obligatoriamente me veía convertida en promotora, cuerpo y alma, de un viaje de fin de estudios que, promoción tras promoción, resultaba polémico: ¿dónde ir? Mis propuestas siempre conllevaban una intencionalidad cultural, simultaneada, como era normal, con diversión, ocio, etc. Pero los alumnos, intuyendo, o más bien desechando sin reparos todo tipo de programas culturales, se manifestaban en la línea de que les aburría visitar museos y monumentos.  
Era evidente: preferían la playa, la discoteca, el trasnochar, el sentirse libres de todo aquello que pudiera recordarle a libros. Y, desgraciadamente, aquella historia se sigue repitiendo: «no queremos ver paredes» -oí decir a una alumna hace poco-. Efectivamente, los adultos no hemos sido educados para valorar las maravillas que pueden ser unas piedras, cuando en ellas puede leerse la fe, las costumbres, los valores, el arte, el alma, la historia de otros pueblos, de otras gentes. De ahí que no podamos trasnmitir entusiasmo, curiosidad, motivación ni tan siquiera por aquellos monumentos que son patrimonio de nuestras propias ciudades, que son huellas vivas del pasado y que están ahí, al paso diario de nuestro cotidiano vivir, ignorados, anónimos y, en muchos casos, medio derruidos. 
Me estoy refiriendo, en este caso, a nuestros Triunfos dedicados al Arcángel San Rafael, cuya onomástica celebramos. Es obvio que esta falta de interés y desconocimiento es claro exponente de incultura. Pero, desde mi punto de vista, injustificable para cualquier maestro o padre el que sus alumnos, hijos no conozcan en Córdoba los monumentos, estatuas y en el caso de nuestra fiesta, los monumentos a nuestro Arcángel San Rafael, denominados Triunfos.


martes, 10 de octubre de 2017

DÍA DE LA NO VIOLENCIA

DIARIO CÓRDOBA / EDUCACIÓN


El pasado día dos de octubre se celebró el Día Internacional de la No Violencia. Reflexionemos, pues, sobre qué tipo de violencia se propaga entre nuestros niños, hoy. 
¡Qué lejos quedan aquellos juegos de mi infancia en los que el arma principal era la imaginación!. Juguetes y juegos inventados que nos sumían en el círculo mágico que proporcionaba la posibilidad de una realidad paralela con el mundo de los mayores. Así, el juego de las casitas, de los médicos, etc, venían a ser divertidas caretas con las que se imitaba y se aprendía, paso a paso, cómo resolver problemas y, sobre todo se aprendía a pensar, dado que previamente, los problemas se habían imaginado, se habían, ingenuamente, resuelto. 
Posteriormente, y en años que empiezan también ya a ser historia, el progreso puso en manos de los niños, juguetes sofisticados que finiquitaban el círculo mágico y del palo que representaba el fusíl se pasó a la metralleta que disparaba, logrando efectos de sonidos y fuego. Y las alarmas se dispararon en campañas contra los juegos violentos y sexistas que pronto eran abandonados por los niños para los que el juego siempre ha seguido y seguirá perteneciendo al orden de lo extraordinario. 
Resulta que hoy día lo extraordinario, los juguetes por excelencia, hasta los más pequeños, se llaman y visten caretas de otro calado: juegos de ordenador, móviles, whatsapp. Es cierto y nadie puede negar los beneficios de estas tecnologías que facilitan la comunicación pero, ¿y los riesgos que entrañan? Inmovilidad, silencio, aislamiento, etc., que, prácticamente, se transforma en agresividad, violencia por lo que se ve y se oye, pero también por las energías no liberadas que se acumulan porque son como torrentes sin cauce que, desatados, arrasan sin control. Progresar sí, pero en orden y, sobretodo, educando.

domingo, 8 de octubre de 2017

Bolitas de Anís

Un   brevísimo relato de mi obra Bolitas de Anís. ¿Que el por  qué  de ese nombre? Muy sencillo: en esta obra cuento de forma minúscula  grades experiencias vividas con mis alumnos. En una de ellas cuento cómo un niño, pobre de todo y con algo de minusvalía psíquica, aprendió a leer  a base de bolitas de anís que llevaba yo siempre en el bolso, Un día las vio y me dijo: dame una. Se la di, y yo  le  dije: tengo muchas y cada día que leas, te doy una.  
A partir de aquel día, era el primero en llegar a mi mesa con la cartilla, leer y recibir su  bien ganada bolita de anís.
 Cuando esta obra  fue a editarla Desclée, me propuso este título: Bolitas de Anís.
Y, bueno, una vez que conocéis el por qué paso a mi relato de hoy.

Un día en el juego de seguir los pasos, iba yo a la cabeza y los alumnos, agarrados unos a otros, me seguían repitiendo paso a paso. De pronto, una pequeña voceó: maestra, Mari Carmen se ha salido de la fila. 
Me detuve, volví la cabeza y, efectivamente, aquella niña, fuera de la  fila hacía piruetas, medio bailaba y daba sus propios pasos.
Me dije: ¡qué gran lección” No volveré  jamás  a este absurdo juego de seguir los pasos. Mejor será que propicie los personales, los valores y los aplauda.


Y eso nos lleva, amigos, a reflexionar cuántas veces, sin iniciativa propia, tratamos de seguir los pasos de los demás sin aportar nada más que una mala fotocopia.

martes, 26 de septiembre de 2017

Día. Internacional de la Paz

DIARIO CÓRDOBA / EDUCACIÓN

El pasado jueves, día 21 de septiembre, se celebró el Día Internacional de la Paz. Bueno y necesario es, por tanto, que dediquemos una reflexión a este valor tan anhelado hoy en día. En el blog que dedico a mis nietos les hablo de la paz con reflexiones como las siguientes: la paz no es la bandera blanca en un campo de batalla, tampoco la paz es rendirse ante el enemigo, la paz es, en primer lugar, y quiero que lo entendáis muy bien, tener el coraje de ganar esas batallitas a las que la vida nos va enfrentando cada día. 
Vivir en paz, mis queridos nietos, tampoco es vivir de brazos cruzados viendo cómo se nos pasa la vida, la paz es poder tener una conciencia tranquila de haber hecho y dado cada día lo mejor de nosotros mismos, y si en algo nos equivocamos o dejamos de hacer, rectificar a tiempo. 
La paz no es una palabra que esperemos les toque lograr a otros y que nos llegue a nosotros, la paz es una actitud, un valor que debemos llevar izado como antorcha en nuestro caminar por la vida que nos ha tocado vivir. 
Ser pacífico, no solo quiere decir ser tranquilo, sino también evitar la violencia, los enfrentamientos, las palabras duras, las cabezonerías y las discusiones inútiles y tantas y tantas cosas... No olvidéis esto: las páginas escritas en paz y amor, no hay años, ni acontecimientos que puedan borrar, porque siempre quedan ecos de nuestro vivir y actuar grabados en el alma. 
Si buscáis la paz y hay que elegir, no dudéis en elegir siempre lo más bello: acertaréis porque la belleza no puede convivir con la maldad, mentira, hipocresía, guerra… 
Para vivir en paz no hay que venderse a nadie porque perdemos la libertad y nos hacen esclavos suyos.

Amad al prójimo, cuidad al indefenso, respetad a los demás, sed justos y reivindicad justicia... Solo así alcanzaremos la paz.


Así ven lo niños la paz