martes, 26 de junio de 2018

FEELIZ ANIVERSARIO


 FELIZ ANIVERSARIO
Agradecer no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena. Hace cincuenta años nacía una gran editorial: Narcea SA de Ediciones. Mis primeros pasos en el mundo de las publicaciones me llevaron allí una mañana en la que mi marido y yo viajamos con una maleta de obras y una enorme carga de ilusiones. Sola, con dos tomos de mi obra Creatividad y Lenguaje, esperaba entre ingenua y desconcertada en una salita sencilla y de una apariencia bien cuidada. En mis pensamientos, estudiadas palabras de protocolo en aquella desconocida primera aventura editorial. No fue larga la espera: una mujer, la directora, con suma y sencilla y amabilidad  exclamó: «Perdona por haberte hecho esperar». Y aquellas palabras mías tan estudiadas y pensadas como presentación quedaron reducidas a nada, dada la gran humanidad y cercanía de aquella singular mujer.
Y aquel encuentro fue el principio no solo de una gran amistad, sino de una complicidad y conocimiento mutuo de los fines y objetivos que allí primaban por encima de todo y sobre todo: obras educativas de calidad. ¡Qué feliz me sentí al comprobar con el interés que aquel día y otros muchos, después, eran valoradas mis obras! 
Sí, Narcea no era una editorial más, era y es como ola gigante que inunda de sabia sencillez los más complejos temas educativos a la cabeza siempre de toda novedad, e incluso adelantándose a ella de cara a un profesorado actual, creativo, formado e informado, consciente de la trascendental tarea educativa que tiene entre sus manos, expandiendo sus obras no solo por nuestro país sino por toda Sudamérica con una entrega digna de conocer y elogiar. La gratitud, dicen, es el sentimiento que más humildad concentra y más amor expande. Y yo me siento agradecida al gran amor y valoración que siempre he recibido tanto de la anterior directora como de la actual.

Gracias, felicidades y que esta gran obra siga creciendo como referente de calidad para todos.

jueves, 14 de junio de 2018

NIÑO

Dicen mi niño que eres listo, pero
que estudias poco,
que atiendes menos, 
que suspendes exámenes
que juegas en clase,
que hablas, te ries..
que no te concentras,
que reniegas de las tareas,
que te cansas rápido de estudiar...
que eres hiperactivo, 
que no sueltas el móvil,
que eres desordenado,
que eres desobediente..,

Dicen, mi niño, que tienes que aprender inglés  francés, alemán y hasta chino
Dicen que tienes que practicar deportes.
Dicen que debes ir a clase de música, baile, etc.
Dicen que es tiempo de catequesis,
tiempo de confesiones y Comuniones,
tiempo de madrugar,
tiempo de correr que llegas tarde,
tiempo de ser el mejor...

¡Qué pena me das, mi niño!
 ¿Alguien te habló alguna vez de  felicidad? 
¿Alguien alguna vez se interesó por conocer tus gustos, intereses, aficiones...
¿Alguien alguna vez se preocupó de enseñarte a pensar, opinar, escuchar, de mirar y ver el mundo más allá de ese círculo de obligaciones y responsabilidades que tanto pesa sobre tus débiles espaldas?


Tú, mi niño, eres como una pequeña planta que hay que regar, abonar, podar, limpiar  de las malas hierbas, proteger de las intemperies y con paciencia esperar el fruto
A ti te pedimos fruto sin haberte dado nada o, peor aún, te exigimos lo que nosotros, mismos, los mayores, no somos capaces de dar.
Qué fracaso el de los mayores que, olvidados de tus ocho años, no nos revelamos y luchamos por tachar de tu vida las palabras que tan mal te definen.
Por el contrario buscamos causas que justifiquen  lo que dicen de ti: maestros y padres.

 Mi niño precioso
¡Qué antorcha de luz y esperanza
veo en la transparente inocencia, ignorada, de tus  lindos ojos!
Incierto tu futuro, pero esta maestra que tanto trabajó, amó
y ama a los niños, te dice, hoy,
que la  única felicidad posible,
la que merecemos todos en esta corta vida,
no está en saber mucho sino en tratar, poo a poco de ignorar menos,
no está en ese acelerón que te
quieren dar hoy, está en entender que en el mundo, en esta pequeñísima parte de universo que nos toca, todos viajamos en el mismo tren; somos, pues, compañeros de viaje.
Vive, mi niño, sueña, sé feliz
Y no dejes nunca que las manos de un mal alfarero te modelen a su gusto.

No lo veré pero llegará un día que  emergerá la luz del  juicio sensato que devuelva a los niños su condición de niños.


miércoles, 30 de mayo de 2018

Problemas de hoy



  DIARIO CÓRDOBA / EDUCACIÓN  problemas de hoy

Son muchos los problemas con los que, a diario, se tiene que enfrentar el maestro, así la hiperactividad y el déficit atencional de los niños se han convertido en males de moda. Infinidad de padres angustiados acuden a maestros y psicólogos en busca de remedio para males que sobrepasan sus capacidades y que definen como nerviosismo imparable e insufrible. Pero empecemos por definir brevemente la hiperactividad, o lo que es más exacto, de qué hablamos cuando se diagnostica a un niño de déficit de atención con hiperactividad.
Normalmente nos referimos a niños muy inquietos y a los que falta la atención y concentración de forma llamativa y continuada. Pero no confundamos la hiperactividad con los síntomas normales en los niños, sobre todo cuando se produce dentro de una etapa de la vida infantil. Tampoco el que un niño sea de temperamento nervioso e inquieto tiene que ver mucho con la hiperactividad. La voz de alarma sobre un comportamiento especial suele surgir cuando se advierte un exceso de actividad inadecuada y que va mucho más allá de los niveles de producción normales de energía y se traduce en una falta de atención continuada. Factores que no solo entorpecen el aprendizaje, sino que exasperan a padres y profesores. Males de moda que, no obstante, tienen su explicación. El tema es complejo para tan breve espacio, pero hay remedios que se pueden apuntar como terapias, y entre ellos, muy necesario, ambientes familiares bien organizados y sosegados, participación activa, como prevención a las posibles necesidades de los hijos, compartiendo tanto juegos como paseos, tiempos de ocio, etc. Pero todos, hoy, tenemos que confesarlo, andamos hiperactivos y nuestros niños son una continuación de lo que viven. Menos tareas, menos clases complementarias, menos exigencias, menos permisividad y más atención familiar.

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martes, 22 de mayo de 2018

PEDAGOGÍA DEL LENGUAJE

Isa    Isabel Agüera. Es autora de más de 75 obras educativas, que han sido traducidas a varios idiomas y, además, colaboró en la puesta en marcha de los colegios Aljoxaní y Santuario
 EL DÍA DE CÓRDOBA
PILAR BARTOLOMÉ
20 Mayo, 2018 - 02:31h
Isabel Agüera nació en Villa del Río en el seno de una familia de ascendencia literaria por parte materna. Tercera de nueve hermanos, desde muy niña, destacó por su afición a los libros, así como su gran facilidad para narrar y escribir cuentos y poesías, recibiendo sus primeros premios cuando sólo tenía nueve años. Isabel se escolarizó en el colegio de la Divina Pastora de su pueblo. Más tarde se trasladó a la capital cordobesa al internado de la institución teresiana donde terminó bachiller y cursó Magisterio en la ya desaparecida Escuela Normal. Ilusionada con el espíritu de la institución y sobre todo con la vida de sus fundadores, Pedro Poveda y Josefa Segovia, ingresó como aspirante en ella en la que permaneció unos años, hasta que, por razones de salud, se vio obligada a abandonar.
Tras lograr plaza por oposición, obtuvo su primer destino provisional en la unitaria número 5 de Palma del Río, donde ejerció un auténtico apostolado, no sólo con las 70 alumnas que diariamente asistían a su aula, sino atendiendo, sin horario y sin medida, a la pobre gente de aquella zona en sus muchas necesidades, tanto materiales como espirituales y culturales.
Al año siguiente, logra destino definitivo en la aldea de Fuente Carreteros, dependiente de Fuente Palmera. La estancia fue de lo más prolífero: teatro con niños y adultos, exposiciones, carrozas, visitas diarias a los enfermos, excursiones, actos religiosos de lo más variopinto y un largo etcétera. Un año después, pidió traslado, por salud, con destino a la provincia de Jaén, en concreto, a Villanueva de la Reina. De los cuatro años que permaneció allí, Isabel dice en Memorias de una maestra que: "Fueron aquellos años la edad de oro de mi magisterio". Años en los que, según cuenta, no salía del aula en todo el día, ya que, terminado el horario escolar permanecía allí atendiendo a jóvenes que acudían a bordar sus ajuares o a recibir clases de lectura y escritura. En aquel municipio conoció al que pronto sería su marido. Aunque, tras veinticinco años de matrimonio y tres hijos, falleció a muy temprana edad dejándole un gran vacío.
Así, volvió a Palma del Río y, posteriormente a Alcolea al centro escolar Joaquín Tena Artigas. Allí permaneció diez años, de ellos, a instancias del servicio de Inspección, pasó dos en Córdoba en comisión de servicio para colaborar en la puesta en marcha de nuevos colegios: Santuario y Aljoxani. En estos diez años, y ya con tres hijos, Isabel multiplicó sus actividades a favor de la escuela: exposiciones al finalizar los cursos, belenes vivientes en los que participaban los alumnos, atención individualizada a numerosos escolares problemáticos, de cuyas experiencias y resultados hay buena cuenta de ello en sus obras. Periódico Escolar, Reuniones de Padres, que auguraban las primeras asociaciones, y un larguísimo etcétera. En 1979 logra destino en Córdoba, en el colegio público Averroes donde permaneció hasta su jubilación, tras veinte años de ejercicio.
Investigadora incansable de temas educativos y escritora por vocación y profesión, simultanea ambas actividades en una prolífera obra dedicada a profesores, alumnos, padres y público en general. Ha intervenido, también en numerosos congresos, conferencias, mesas redondas, programas de radio, vídeos pedagógicos, grabados y emitidos por PTV Córdoba, y la coordinación de seminarios en el centro de profesores de Córdoba. Simultaneando pedagogía y literatura, ha logrado publicar más de 75 obras. En la actualidad su obra está muy extendida y valorada por países de Latinoamérica, cuyos ministerios de Educación y Cultura las adquieren para bibliotecas y centros escolares y, además, han sido traducidas a varios idiomas. Su primera obra, Buscando en la vida, fue galardonada con el premio Blasco Ibáñez y editada en 1979. En 1980, recibió el premio Ciudad de Villa del Río, -otorgado en el 1974- con la obra titulada Tengo derecho a vivir. En 1981 publicó la obra Jugar y crear, mientras queen 1985 la novela Sol de Otoño y un año más tarde, en 1986, Edelvives editó Quisco, mi amigo. Ha colaborado en revistas como Magisterio, Alminar, Maestros, Diálogo, Alhacena, Andalucía Educativa, la Enciclopedia de los Pueblos de Córdoba, y también en centros de promoción de la Mujer.
Isabel recibió numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su vida como la medalla de Plata de Andalucía, el galardón Blasco Ibáñez de novela, el de Ciudad de Villa de Río de novela corta, la Fiambrera de Plata del año 1991, concedida por el Ateneo de Córdoba, o el galardón Medios de Comunicación, del Instituto Andaluz de la Mujer.
Además, Isabel ha promovido y creado la Asociación Nacional de Maestros Jubilados de la que es presidenta y a cuya obra vive totalmente entregada. Escritora además de maestra, en su ejercicio, ha hecho de la lectura y el lenguaje la piedra central de los contenidos educativos. Es pionera en temas y aspectos relacionados con las nociones de aprendizaje significativo, creatividad, educación en valores o enseñanza individualizada.

Maestra de sueños, con ella todo era sencillo, divertido, alegre... Todo se aprendía de otra manera... En palabras de ella misma: "La vida es tan sólo un paseo por el transcurrir de los momentos en los que hay que ir sembrando ilusión y amor".