Del Blog que dedico a mis nistos/as.
Consejitos: Fe en Dios

DESDE EL AULA DE MI ORDENADOR Querido compañero/a, amigo/a: Un día descubrí que el magisterio es como un Sacramento que imprime carácter. Es decir, se nace y se muere maestro/a pero desde una concepción universal que abarca, como aula, el mundo y como alumnos/as todos los seres humanos sin excepción. Por eso, sigo y seguiré empeñada en ser alumna y maestra.
miércoles, 26 de febrero de 2014
martes, 18 de febrero de 2014
ACTIVAR ALERTAS
DIARIO CÓRDOBA/EDUCACIÓN
19/2/2014
19/2/2014
LOS NIÑOS/ NIÑAS SIENTEN GRAN CURIOSIDAD POR TODO
Es curioso observar la
habilidad de los chicos para manejar el mouse de un PC. Parece como si éste
hubiera nacido con ellos. Internet le ofrece todo tipo de páginas de contenido
tan sumamente atractivo que es casi imposible resistirse a ellas. Pero en medio
de la maraña de buenas páginas, la Web, como tela de araña, también teje hilos
ocultos, negros.
No hay que esforzarse mucho
para descubrir con cuánta facilidad personas anónimas con ideas perversas
pueden estar manejando los finos hilos de la sensibilidad de nuestros alumnos,
incluso en el aula, con apariencias de estudio y junto a los maestros que,
confiados, a veces, olvidan los graves problemas en los que pueden andar de
forma camuflada los alumnos.
Y no son historias que nos
cuenta la tele cada día o que leamos y creamos como sucesos lejanos, no; yo
misma he comprobado, con inmenso dolor, los cómodos caminos que proporcionan
acceso y comunicación con niños desde los seis años. Sí, basta entrar en
canales del chat para los más pequeños y, pasando por uno de ellos, obtener
conversaciones sexuales, intercambio de fotos -engañosas por parte de los
mayores- e incluso buscar encuentros cara a cara con chicos ajenos al riesgo
que se exponen.
Mi indignación y mi súplica
no son otras que incitar a maestros y padres, primero y principal, a informar a
los pequeños, incluso con ejemplos prácticos, lo fácil que resultan los engaños
en la Web. En segundo lugar, con discreción, y de forma que no resulte un
asalto despiadado a la privacidad, vigilar qué páginas son favoritas para
nuestros alumnos e hijos, porque si este tipo de engaños nos suceden a los
adultos, podremos digerirlos más o menos, pero cuando la presa es un niño, el
daño físico y moral puede ser irreparable, y no solo en la Web, sino que
idéntico peligro corren tras las brumosas aguas de los constantes e
incontrolables whatsapp.
Activar
alertas, pues.
Etiquetas:
Internet,
peligros,
vigilancia
jueves, 13 de febrero de 2014
Hoy, Día delos enamorados
Si, yo sigo enamorada del amor,de la amistad,
enamorada de la vida
Queridos compañeros/as: Buena ocasión, hoy, día tan aireado por los medios, para hablar a los alumnos/as del amor en su sentido más universal. Os transcribo del Blog que dedico a mis nietos:
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Sí, hoy es el Día que llaman de los enamorados, día
que para mí es un invento más del comercio porque el amor, si es de verdad, no
precisa un día de celebración, ya que todos los días son amor para el que ama.
Pero en fin, bueno es para que se hable
del amor en estos tiempos en los que casi solo se chismorrea acerca de
esta maravilla que puede ser vivir amando, y no siempre a los padres, hermanos
o pareja, sino con una actitud abierta hacia todos.
Por cierto, me decíais un día: Abuela, ¿y
cómo vamos a querer a los demás como a
nuestros padres, por ejemplo, si ni siquiera los conocemos? Y llevabais razón, pero amar al prójimo no es solo sentir
o no sentir cariño, conocer o no conocer, sino que, dado el caso, sepamos
ponernos en su lugar, comprenderlo, ayudarle,
si podemos, como lo haríamos con los seres que de verdad amamos o como
nos gustaría que nos amasen a nosotros. ¿Lo
entendéis?
Vivir el amor es un privilegio tal que,
desde mi punto de vista, es lo único que vale la pena en este mundo, pero esa historia
de amor se escribe desde muchas y variadas perspectivas. Lo
importante es dar con la "letra" –con la forma, quiero decir- capaz de escribir páginas hermosas,
impregnadas de amor.
Veréis, el
amor es como una delicada flor que hay que abonar, regar, cuidar de las
excesivas temperaturas, trasplantar, si fuera preciso y, sobre todo, dejar crecer en
libertad porque no hay flor que resista
los caprichos que un mal día se le puedan ocurrir a un mal jardinero. Ni hay
flor que resista la presión, el chantaje de otro amor. La flor del amor sólo se
alimenta de amor.
Y con
esto quiero deciros que están equivocados los que piensan que entre dos o más que se aman, uno tiene que dominar al
otro y exigirle que viva y haga lo que él quiera, Las personas que se aman no
ponen cadenas, ni se fallan, ni se exigen, ni se reprochan: se aceptan y
respetan.
Pero algo más, quiero deciros: El amor es como
un alimento que da fuerzas al alma y así que como precisamos alimentar todos
los días al cuerpo, hay también que buscar el alimento del alma porque, de lo contrario iremos achicándola y con ella nuestra vida será
como desierto intransitable. Por el contrario, el
amor hará fértil, muy fértil nuestras vidas. No dejéis, mis niños, de beber de
él cada día.
Un día ya no estaré -y no os pongáis tristes porque
es ley de vida- para seguir viendo cómo corren las nubes, para seguir sintiendo
cómo la vida es un ligero paso en el que, a veces perdemos y a veces ganamos, para seguir comprobando
que lo único que vale la pena es el amor que damos y recibimos...
No estaré pero tened la seguridad de que mis ojos
descubrieron horizontes ocultos, mis oídos, palabras silenciadas, mis pasos,
huellas inéditas, mis labios, besos sin destino, mis manos, caricias olvidadas,
mi corazón, latidos de amor.
Y termino, pero no olvidéis esto: Sentir que amamos
y que nos aman será el mejor elixir que nos
mantenga vivos, alegres, ilusionados… ¿Yo? ¡Claro que amo, muchas,
muchas cosas, al mundo entero y a vosotros, y a vuestros padres y a mis
hermanos… ¡UF! ¡Qué montón de amores tiene la abuela! Besos + besos + más,
muchos más besos
miércoles, 5 de febrero de 2014
Educar para la paz
EDUCACIÓN / DIARIO CÓRDOBA/ 05/02/2014
La paz, este bien tan anhelado, mas que ganarlo en campos de batalla en los que el vencedor se vuelve estúpido y el vencido rencoroso y constante enemigo -Nietzsche-, la paz que a todos concierne, y que un año más reivindicamos como valor, desde el nivel educativo, hay que prevenirla. Es decir, la mejor forma de ganar una guerra es evitarla, algo que no sucede por mero deseo, sino que como acontece en todas aquellas cosas que suponen bienes y valores para la humanidad, hay que promover corrientes que favorezcan una cultura de la paz en todos los ámbitos, corrientes que eduquen con fines personales y sociales.
Las relaciones humanas son siempre conflictivas y la superación pacífica de estas situaciones es precisamente la forma de convivencia armónica de las distintas culturas, pueblos, sexos, razas y demás diferencias que puedan servir de excusa para la división, odio e incomprensión.
La condición primordial para la paz está basada en dos principios como fundamento: justicia y libertad. Y esto que puede verificarse con una simple mirada a la historia de la humanidad es totalmente extrapolable a nuestro terreno educativo.
Los alumnos, aún los más pequeños, se rebelan cuando detectan en padres y maestros una actitud dictatorial e injusta. La educación para la paz no queda reducida a grandes campañas sobre juguetes y palabras que, en definitiva, no transcienden más allá del mero juego de todos los tiempos.
Lo importante es crear ámbitos de justicia, respeto, tolerancia, diálogo... La paz no es la bandera blanca en un campo de batalla, la paz no es rendirse ante el enemigo, la paz verdadera consiste en tener el coraje de ganar esas batallitas personales a las que la vida nos va enfrentando cada día. Y esta realidad hay que transmitirla a los alumnos, sobre todo, con nuestras actitudes y gestos.
La paz, este bien tan anhelado, mas que ganarlo en campos de batalla en los que el vencedor se vuelve estúpido y el vencido rencoroso y constante enemigo -Nietzsche-, la paz que a todos concierne, y que un año más reivindicamos como valor, desde el nivel educativo, hay que prevenirla. Es decir, la mejor forma de ganar una guerra es evitarla, algo que no sucede por mero deseo, sino que como acontece en todas aquellas cosas que suponen bienes y valores para la humanidad, hay que promover corrientes que favorezcan una cultura de la paz en todos los ámbitos, corrientes que eduquen con fines personales y sociales.
Las relaciones humanas son siempre conflictivas y la superación pacífica de estas situaciones es precisamente la forma de convivencia armónica de las distintas culturas, pueblos, sexos, razas y demás diferencias que puedan servir de excusa para la división, odio e incomprensión.
La condición primordial para la paz está basada en dos principios como fundamento: justicia y libertad. Y esto que puede verificarse con una simple mirada a la historia de la humanidad es totalmente extrapolable a nuestro terreno educativo.
Los alumnos, aún los más pequeños, se rebelan cuando detectan en padres y maestros una actitud dictatorial e injusta. La educación para la paz no queda reducida a grandes campañas sobre juguetes y palabras que, en definitiva, no transcienden más allá del mero juego de todos los tiempos.
Lo importante es crear ámbitos de justicia, respeto, tolerancia, diálogo... La paz no es la bandera blanca en un campo de batalla, la paz no es rendirse ante el enemigo, la paz verdadera consiste en tener el coraje de ganar esas batallitas personales a las que la vida nos va enfrentando cada día. Y esta realidad hay que transmitirla a los alumnos, sobre todo, con nuestras actitudes y gestos.
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